¿Estáis discutiendo bien?
Viviendo en sociedad, discutir es siempre necesario. Cuanto más cercana sea una persona o más tiempo convivas con ella, más necesario y positivo será que discutáis.
¿Por qué es tan necesario discutir?
Las personas somos muy diferentes unas a otras. Cada una llevamos nuestros aprendizajes, preferencias, manías, necesidades, mochila emocional… Y, por mucho que conozcamos a alguien, nadie puede estar dentro de nuestra «cabeza».
Así que, comunicarnos es la forma más práctica de poder entendernos y sentirnos a gusto en nuestras relaciones.
Utilizamos frecuentemente la palabra discutir, pero…
¿Seguro que sabes lo que es discutir?
La RAE define discutir como «Contender y alegar razones contra el parecer de alguien» o «Examinar atenta y particularmente una materia».
Como ves, la definición no dice que discutir sea gritar, atacar, ofender, ponerse a la defensiva, dañar al otro…
Y es que, ante un desacuerdo o malestar, hay dos maneras de discutir:
Discutir «bien» vs. discutir «mal»
Discutir mal
Discutís mal cuando…
Discutir bien
Discutís bien cuando…
- Lo habláis después de haberos calmado
- Expresáis cómo os sentís
- Escucháis activamente lo que el otro dice
- Respetáis el turno de palabra del otrx
- Pensáis cómo se va a sentir el/la otrx antes de decirlo
- Sacáis conclusiones de lo que ha pasado
- Tratáis los temas uno a uno
- Conseguís llegar a acuerdos
- Os sentís más unidxs y liberadxs al terminar
- Contenéis vuestras emociones
- Habláis con calma
- No hay faltas de respeto
¿Cómo podemos empezar a discutir mejor?
Cada caso será un mundo, y no siempre las soluciones rápidas ayudan. Pero, os dejo algunas ideas que quizás os puedan servir:
1) Haced un pacto
Pactad no volver nunca a discutir «mal». Es preferible que dejéis la conversación para otro momento en que estéis más relajados y podáis «discutir bien».
2) Aplazad la conversación si empieza a subir la tensión
Podéis acordar una frase o palabra clave que decir en voz alta cuando alguno nota que estáis empezando a hacerlo. Por ejemplo: «Vamos a esperar y cuando estemos más calmados volvemos a intentar hablarlo».
3) Pensad qué queréis decir y cómo antes de empezar la conversación
Será más fácil si cada unx organiza previamente sus ideas y cómo transmitirlas de forma asertiva.
4) Respetad el turno de palabra
No hay prisa, habrá tiempo para todxs.
5) Hablad en primera persona
Sustituid el «Tú me has enfadado» por «Yo me he sentido enfadx cuando has hecho X».
6) Escuchad de forma activa
Mirad al otro a los ojos, adoptad una actitud abierta y empática.
7) Proponed soluciones
Sacar mil quejas y no buscar o proponer ninguna solución no sirve de nada. Si queréis discutir bien, tendréis que proponer ideas para llegar a un acuerdo.
8) Felicitaros y agradeced al otrx por haber discutido mejor esta vez
