
Lo que sí depende de ti es tratarte bien o, al menos, aprender a hacerlo.
Digo «tratarte bien» porque mantener unos buenos hábitos es mucho más que «fuerza de voluntad».
Cuidar tus hábitos es una demostración de autocuidado y autoestima
Por eso, a veces lo que necesitas para mejorar tus hábitos no es exigirte más ni poner más fuerza de voluntad, si no aprender a ser más amable y atenta contigo misma.
Cambiar tus hábitos es más fácil cuando empiezas a quererte.
Muchas veces, lo que ocultamos detrás de «quiero comer mejor» o «quiero hacer más deporte» es un «quiero cambiar mi cuerpo para sentirme más válida o merecer más».
«Pero ya eres válida.
Hoy. Ahora. Tal cual eres. Con el cuerpo que tienes.
Cuando lo aceptes, te apetecerá cuidarlo de la mejor manera que sepas.»

Cualquier cambio de hábitos que intentes hacer será contraproducente si te genera estrés, ansiedad o culpa.
Por eso, ese cambio tiene que adaptarse a ti y a tus necesidades, miedos, inseguridades, rutinas, dificultades…
Colaboramos con Fit4wellnes,
un centro de entrenamientos personales física y mentalmente saludables
en proceso de apertura en Gijón.
